Medicina Nóbel

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martes, 13 de agosto de 2013

Te interesa saber cuánto te queda de vida ...?

 Científicos británicos patentan una "prueba de mortalidad"

¿Quiere saber cuánto le queda de vida? 

Un dispositivo láser lo dice.

Es similar a un reloj, y aplicado en la piel analiza las células de los vasos sanguíneos que responden a la actividad del cuerpo.

  Redacción, 13 de agosto de 2013 a las 13:46

También detecta la posibilidad de contraer enfermedades, incluyendo cómo el cáncer.

Científicos británicos han patentado el primer dispositivo no invasor que predice, con "exactitud suiza", cuánto tiempo de vida le queda a una persona.
No en balde es como un reloj que lanza un rayo láser a la superficie de la piel, y que analiza así como quién no quiere la cosa las células endoteliales de los vasos sanguíneos más pequeños, los que responden en suma a la actividad compleja de nuestro cuerpo.
Según detalla 'RT', el "invento" ha sido diseñado por Aneta Stefanovska y Peter McClintock, profesores de física de la Universidad de Lancaster, Reino Unido.

DETECTA TAMBIÉN ENFERMEDADES
Los científicos afirman que mediante la medición de las oscilaciones dentro de las células, el láser puede calcular la duración prevista de la vida y también detectar la posibilidad de encontrar varias enfermedades, incluyendo el cáncer y la demencia.
El resultado puede ir de 0 a 100 y cuánto más alta es la cifra que aparece en la pantalla, más años de vida le quedan supuestamente al sujeto del análisis.
Aseguran además que las predicciones podrán ser más precisas a medida que se amplíe la base de datos del dispositivo, que contiene la información acerca del organismo humano.
"Esperamos elaborar una base de datos cada vez más amplia, para el organismo de cada persona que pueda compararse con ella y entonces estaremos en condiciones de decirles el número de años exacto que le queda de vida".
No se trata del primer proyecto para crear un aparato con el fin de predecir la esperanza de la vida, ya que durante los últimos años se han desarrollado una serie de avances de éste tipo. Uno de ellos es una prueba de sangre, que analiza el estado metabólico de una persona y es capaz de dar pistas sobre la salud a largo plazo y sobre la rapidez de envejecimiento de una persona.

martes, 9 de julio de 2013

CRIOABLACIÓN; otra forma de curar la arritmia


Una técnica de vanguardia para el tratamiento de las cardio-arritmias que utiliza frío, logra mejores resultados y menores complicaciones no invasiva para el paciente.
La ablación por congelamiento o crioablación es una nueva técnica que se encuentra disponible en nuestro país, en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA).
Su innovador trabajo a través del frío tiene la ventaja de permitir revertir una cauterización. Esta característica posibilita que ante cualquier complicación que se observe durante la aplicación de la energía (en el momento del tratamiento) se pueda suspender y de ésta forma revertir el efecto nocivo; algo que hasta el momento no podía llevarse a cabo con otras técnicas.
La ablación por congelamiento dura tan sólo 80 minutos ofreciendo de esta forma mayor confort al paciente que se ve expuesto entre otros beneficios a un menor uso de anestesia. Los resultados obtenidos con la crioablación son muy satisfactorios, siendo la recurrencia de una arritmia de tan sólo un 30% y la presencia de complicaciones mucho menor.
El procedimiento
El procedimiento consiste en llevar un catéter a través de la vena safena hasta el corazón y posicionarlo en el sitio de interés. Una vez realizado el diagnóstico, se determina el lugar donde se encuentra la anomalía y mediante el congelamiento del helio que se encuentra en el interior del catéter (un gas inerte) obteniendo una temperatura de hasta -60ºC, se elimina el circuito anómalo.
¿Para quiénes está indicada la crioablación?
La crioablación puede indicarse hoy en día a pacientes que presentan taquicardias paroxísitcas supraventericulares (una forma de arritmia) y en especial a pacientes con una edad igual o menor a 55 años, evitando, por ejemplo, toda posibilidad de bloqueo AV completo y necesidad de implante de un marcapasos definitivo como consecuencia del tratamiento convencional y brindar al paciente por consiguiente una mejor calidad de vida, ya que se es muy jóven para presentar ésta afección.
Con ésta nueva técnica las expectativas y los resultados son muy alentadores” comenta el Dr. Fernando Scazzuso, cardiólogo-electrofisiólogo, Jefe de la Sección de Electrofisiología Invasiva del ICBA.
Otro grupo de pacientes que se ven beneficiados por ésta nueva técnica, son aquellos que presentan fibrilación auricular paroxística, afección que hasta el momento se estaba tratando por medio de la ablación por radio frecuencia o mapeo electro- anatómico. A partir de ahora y con todas las opciones disponibles en el ICBA, estudiaremos a cada paciente y su caso particular, para definir la mejor alternativa terapéutica a seguir, agrega el especialista.
La fibrilación auricular es la forma de arritmia más común en la población general y si bien afecta al 1% de la misma, este riesgo aumenta un 10% por década a partir de los 60 años y según confirman últimos estudios, es una de los causantes de la embolia cerebral (ACV), con sus secuelas como la parálisis de un hemicuerpo, la postración y trastornos severos del habla. Se estima que en nuestro país unas 800.000 personas son portadoras de fibrilación auricular.
Los síntomas más frecuentes de la fibrilación auricular son: palpitaciones, pérdida de capacidad funcional (lo que la persona hacia hasta ése momento no puede realizarlo normalmente) y la falta de aire. Es de suma importancia tratarla porque los pacientes con fibrilación auricular tienen un riesgo 5 veces mayor de padecer un accidente cerebro vascular y 3 veces mayor de padecer insuficiencia cardíaca.
ICBA- Instituto Cardiovascular Buenos Aires
Central de Turnos:
4787-7500  - Lu a Vi  de 8 a 10 hs
Av.del Libertador 6302
Capital - Buenos Aires
http://www.icba.com.ar/

martes, 25 de junio de 2013

Síntomas que pueden provocar un infarto cardiovascular


En ensayos con pacientes se estudiaron algunas causas que pueden provocar un infarto y en la mayoría de los casos se observaron las sintomatologías de las siguientes razones:
 1. Dolor de cuello
¿Has notado un tirón en el cuello? ¿No puedes moverlo sin sentir molestias? Si la sensación no desaparece, malo. Después de un ataque al corazón, algunos pacientes recuerdan haber sufrido dolor y tensión en el cuello. A muchos se nos pasa porque creemos que el dolor tiene que ser más agudo y dramático, acompañado de un adormecimiento en pecho, hombro y brazo. Las mujeres son menos propensas a experimentar este tipo de molestias, pero tienen más probabilidades de sentir punzadas de dolor y una sensación de opresión a lo largo del hombro y bajando por el cuello. El dolor también puede extenderse hacia el lado izquierdo del cuerpo, en el hombro y brazo. Por qué sucede: Los nervios del tejido cardíaco dañado envían señales de dolor a la médula espinal que se extienden hacia el cuello y el hombro. Cómo se distingue : El dolor se asocia a una zona, no a un punto concreto, y no se pasa con hielo, calor, o un masaje muscular.
 2. Problemas sexuales
¿Tienes problemas para lograr o mantener una erección? Estudios recientes confirman la relación entre la disfunción eréctil y las enfermedades cardiovasculares. Por eso los médicos consideran el chequeo cardiovascular completo cuando un hombre se queja de disfunción eréctil. Por qué sucede: Al igual que las arterias alrededor del corazón pueden reducirse y endurecerse, lo mismo sucede con las del pene. Debido a que estas son más pequeñas, tienden a mostrar daños mucho antes, casi tres o cuatro años antes de que la enfermedad aparezca. Cómo se distingue : Si tienes problemas de erección, visita a tu médico para investigar la enfermedad cardiovascular como causa subyacente.
 3. Mareos, desmayos, o falta de aliento 
Más del 40 por ciento de las mujeres denunciaron haber sufrido falta de aire en los días previos a un ataque al corazón. Si no puedes respirar, te mareas , sufres desmayos o notas que te falta el aliento al subir las escaleras, pasar la aspiradora o haciendo cualquier otra actividad, ¡estate alerta! Por qué sucede: Las arterias se bloquean y el corazón no recibe suficiente oxígeno. La repentina sensación de no poder respirar profundamente es, a menudo, el primer signo de angina de pecho. Cómo se distingue : Si la falta de aliento es causado por una enfermedad pulmonar, suele aparecer de forma gradual a medida que el tejido pulmonar es dañado por el tabaco o factores ambientales. Si el corazón es la causa, la falta de aire puede llegar mucho más pronto.
 4. Indigestión, náuseas o ardor de estómago 
Aunque la mayoría de nosotros piensa que el dolor de cualquier enfermedad relacionada con el corazón se produce en el pecho, también puede darse en el abdomen. Una indigestión o sentir náuseas pueden ser un signo temprano de un ataque al corazón o infarto de miocardio, en particular en las mujeres. Por qué sucede: Los depósitos de grasa en una arteria pueden reducir o cortar el suministro de sangre al corazón, provocando rigidez, opresión o dolor. Dependiendo de qué parte del corazón se ve afectado, envía señales de dolor en la parte inferior del cuerpo. Cómo se distingue : El dolor abdominal asociado con un problema del corazón es probable que empeore con el ejercicio y mejore con el descanso. Además, es muy probable que sean episodios repetidos, más que un episodio prolongado como lo haría una simple indigestión o intoxicación por alimentos.
 5. Dolor de mandíbula y oído 
Son síntomas misteriosos y persistentes que pueden tener varias causas, pero a veces puede ser un indicio de enfermedad arterial coronaria y ataque cardiaco inminente. El dolor puede extenderse a lo largo de la mandíbula hasta llegar a la oreja. Por qué sucede: El tejido cardiaco dañado envía señales de dolor a la médula espinal que se irradian a las vértebras cervicales a lo largo de la mandíbula y hasta el oído. Cómo se distingue : A diferencia del dolor de muelas o infección de oído, este tipo de dolor no es aislado, puede extenderse hasta el hombro y el brazo, en particular en el lado izquierdo.

jueves, 16 de mayo de 2013

"Knismolagnia" o sado-orgasmo de la cosquilla, puede ser tu fantasía ...?





Una amiga acaba de comprobar que le excitan las cosquillas. Lo supo de casualidad, mientras la podóloga le lijaba los cayos y sacudía los restos de piel seca con un cepillo de pelos muy suaves. Dice que la sensación fue repentina, y que pese a que va seguido a embellecer sus pies, nunca le había pasado algo semejante. Recordé entonces que, acá en Buenos Aires, en un barrio no muy concurrido ni fashion, funcionó (al menos hasta 2010) La Casona del Sado, un espacio donde va la gente a que le den chirlos en la cola, entre otras prácticas de dominación erótica encuadradas en la sigla BDSM (bondage, sado, etc etc.). 
En el menú de placeres que ofrecen al cliente, supo figurar en algún momento el célebre “servicio de cosquillas”
Te tirás en la cama, te atan, y un ama o amo vestido para la ocasión, te pasa un pequeño plumero o algo parecido (pero distinto del que usamos para limpiar la casa) en las zonas erógenas del cuerpo más dispuestas a la exitación y sin duda las fantasías sexuales no tienen límite y... ¡qué insodable es la geografía humana!
A éste fetichismo, si se lo puede llamar así, que tampoco es considerado una parafilia, le dicen knismolagnia. 
Mi amiga sugestionada cree que los pies le han quedado sensibles desde que compró unos zapatos en Brasil que vienen con una pelotita para masajes incorporada en la plantilla y parece que existen foros muy concurridos en Internet, como el Ticking Me, donde se juntan los fetichistas de la cosquilla con Plumero en mano, ahora solo le falta convencer al marido para que le haga el servicio personal en casa …

jueves, 2 de mayo de 2013

¿... El sexo ahora es cuestión de tamaño ...?

Diferentes encuestas realizadas en las principales capitales del mundo revelan un dato en común considerando las distintas culturas. El deseo del hombre es aumentar el tamaño de su miembro.
Hace algunos años se hacía por intervención quirúrgica como solución concreta con riesgos de cualquier operación, y sus cuidados posoperatorios con sus malestares indeseados lo hacía algo problemático.
En la actualidad el deseo del hombre persiste en agrandar su tamaño sin intervención que es una realidad más sustentable con los métodos más avanzados de los laboratorios en bio medicina, ofrece alcances eficientes probados en los últimos años con la L-arginina.
La L-arginina es un aminoácido presente en algunos alimentos en baja proporción considerado uno de los nutracéuticos más potentes descubierto debido a sus propiedades curativas.
Algunos científicos lo consideran como la "molécula milagrosa" por sus notables propiedades que tiene la L-arginina que fue avalada por el Premio Nóbel de Medicina en 1998, y que desde entonces tomó interés creciente en el campo nutracéutico y farmacológico.
En la Universidad de Columbia se desarrollaron estudios clínicos para conocer la evidencia de la L-arginina para aplicar en la medicina moderna como tratamiento en una gran variedad de problemas orgánicos que incluyó la problemática sexual.
En el organismo la L-arginina se convierte en sustancia química llamada óxido nítico que hace que los vasos sanguineos se dilaten mejorando el flujo sanguíneo en las paredes cavernosas del pene y estimular la erección por incremento del flujo de sangre permitido por el óxido nítrico, que es el componente principal de la vasodilatación.
Es así que éste medicamento puede resolver el problema de la disfunción sexual y tratar la infertilidad masculina como así mejorando la producción y movilidad del esperma, como así un mejor sexualidad en hombres normales como en hombre cuya líbido es menor a la normal.
También parece tener un buen efecto para el agrandamiento del miembro por efecto de la L-arginina aplicada por vía cutánea que estimularía la irrigación por la vía de la dermis, contribuye a generar un aumento temporario del pene.
Los hombres consultados manifestaron que en pocos segundos conseguían aumentar su miembro hacia una erección más vigorosa estimulando sus fantasías.
En una encuesta con participantes de distintas edades y variado desempeño sexual, aún en casos de disfunción eréctil, los resultados indicaron que 9 de cada 10 hombres manifestaron un incremento sensible beneficioso en el aumento de tamaño y erección con mejoras de rigidez y mejor calidad de placer durante la relación.
Se observaron también algunos beneficios secundarios como rigiidez más duradera revirtiendo problemas de flacidez ó disfunción eréctil como una mejoría en la sensibilidad y duración de la relación sexual.
Entonces... ¿ porqué un miembro más grande significa más placer para ambos sexos?
Algunas mujeres opinan que un mayor tamaño es más viril, estético que uno más pequeño, y un miembro erecto mayor anticipa en la mente de la pareja un placer que facilita el orgasmo.
Por su parte la vagina de la mujer tiene centros de placer situados alrrededor de sus paredes que son estimulados con una erección por un miembro de mayor tamaño, y hace importante estimular ésos varios puntos a la vez en la mujer, para un mayor placer.
En tanto en la mente del hombre un tamaño mayor brinda una seguridad viril para generar placer a su pareja y evita consecuencias no deseadas como una pérdida prematura de la erección.
La L- alginina usado en productos no tiene contraindicación ni representa riesgo cardíaco ya que estudios han mostrado que mejora el rendimiento atlético y optimiza el sistema inmunológico.
La L-arginina no es sustitutiva por el Viagra Sidernafil. 

martes, 15 de enero de 2013

..... de la vejez que nos puede tocar ....

La vejez cuenta de cada uno de nosotros, es una realidad la que nos tocará de indiferencia en algún momento y que no se deja soslayar, cuando llega. Ella nos prueba hasta donde ésa terca suposición de indiferencia que no envejecemos, un buen día se nos desploma para dejar de ser indudablemente real. Frente al espejo imperdonable nuestro sueño eterno se nos desvanece.
En el mundo moderno la vejez a menguado ser el problema social inabordable, y el progreso lejos de acortar la brecha contribuye a veces a incrementar el envejecimiento que pueda ser subsanado por la ciencia, pero se nos hace previsible en el momento que puede reconocerse que otros inconvenientes pueden surgir de carácter psicológicos o motrices.
En otros tiempos los viejos gozaban de gran estima con la mayoría de edad, pero en nuestro tiempo éste privilegio está muy desdibujado cuando antes se aseguraba idoneidad por la experiencia de ser viejo, por estar asentado en una verdad que no se podia desmentir. Así la vejez pasaba a ser una figura estelar en los roles de reparto para luego pasar a ser de mero espectador.
La vejez no es una enfermedad que se contrae sino se llega a ella por atravesar una etapa en la vida igual a otros ciclos de vida, que transitaron por un mismo sendero, se encuentran con ella naturalmente por consolidar lo vivido en el transcurso de los años.
Envejecer tiene una instancia de decisión que debe ser aceptada individualmente y subjetivamente cuando se llega a considerarse viejo, ya que es probable que algunos sentidos disminuyan su potencialidad, pero los sentimientos pueden ser más intensos y disfrutables.
Entonces es necesario rescatar el amor de aquellos que nos rodean, el respeto de nuestras convicciones y los recuerdos imborrables que marcaron nuestra vida para poder contarlos y agendar ésos momentos de felicidad de disfrutar la vida elegida.
"Quizás debemos tener presente que la vida pasó tan lenta para no aprovecharla y tan veloz  como para no perdérsela". 
e1000

sábado, 27 de octubre de 2012

REPRODUCCIÓN: congelar óvulos


Las dificultades en las relaciones de pareja que impone la vida moderna en el desarrollo profesional o académica está llevando cada vez a más mujeres a postergar su maternidad hasta su límite de fertilidad, aunque socialmente sea aceptada hasta los 40 años, que son los 30 de hace dos décadas en el reloj biológico, ya que la capacidad femenina de reproducir comienza su declive después de los 35 años. 
Ante ésta situación los principales centros de medicina reproductiva del país indicaron que en los dos últimos años se duplicaron las consultas de mujeres que quieren congelar o vitrificar sus óvulos para preservar su posibilidad futura de ser madres biológicas en la cuál la mayoría de ellas sobrepasan los 37 años por algún fracaso de pareja, o durante su  profesionalización no pensaron en la maternidad.
La criopreservación de óvulos o esperma en los hombres, así como tejido ovárico es una técnica que ayuda a evitar los efectos destructivos de la quimioterapia y radioterapia.
Los tres conceptos del problema más difundidos y discutidos son mi carrera, pareja y reloj biológico como tema más recurrente entre las mujeres, cuándo se estabilizan económicamente y cumplen su aspiración ya tienen 37años y ser madre no encuadró darse hasta entonces, el deseo se convierte en una incógnita.
En los últimos tres años las treintañeras visitaron los centros de medicina reproductiva por motivos laborales o personales en no ser madres y quieren congelar sus óvulos para más adelante.
Según las últimas estadísticas el 54% de los bebés nacidos en Capital son hijos de mujeres mayores de 35 años y un 26% son de más de los 35 años ya que una de cada tres es profesional con estudios universitarios, y considerando según su reloj biológico convencional la mujer de 25 años tiene el 50% de chance de un embarazo que aquella de 40 con solo el 10%.
La posibilidad de poner un seguro a sus óvulos para preservar su maternidad tardía es la razón fundamental para ser madre a mayor edad, aunque lo ideal es antes de los 30, ó vitrificar óvulos no más de los 37 años ya que la fertilización no se puede prolongar más de los 50, porque se incrementan los riesgos gestacionales.
La criopreservación de óvulos es el método que permite guardarlos a muy baja temperatura de -196°C en nitrógeno líquido para vritrificarlos, luego se los preserva deteniendo su proceso metabólico y guardarlos en recipiente codificados mantenidos en recipientes a -196°C, y para volver a reutilizarlos se colocan los óvulos en una solución a 37°C para eliminar la sustancia criopreservativa de su interior.
Esta técnica de criopreservación es una herramienta invalorable para proteger la fertilidad  cuando hay que realizar un tratamiento oncológico de cáncer y según los datos estadísticos de la Agencia de Investigación sobre la enfermedad, la tasa de mortandad ha bajado entre el 0,6% y 1% anual y la sobrevida surge ahora más tardía pero pueden producirse problemas cardivasculares, óseos, pulmonares y consecuentemente de fertilidad.
La radiación y la quimio producen daños irreversibles en la reproducción y para ello la disciplina de la oncofertilidad pretende prevenir los tratamientos oncológicos congelando óvulos, esperma y ovarios completos.
En el cáncer testicular en los hombres puede causar disfunciones sexuales como la consecuencia de la infertilidad al igual que el impacto de la quimio sobre los espermatozoides, y para ello hay que diseñar protocolos específicos de intervención en cada caso.
La congelación y vitrificación del tejido ovárico permite preservarlo indefinidamente y en el futuro ése tejido podrá madurase "in-vitro" lo que permitirá generar óvulos.
Los tratamientos de vitrificación de óvulos cuestan de U$S 2500 a 3000 según los distintos centros asistenciales y U$S 40 mensual de manutención de la criofertilización, y la mujer debe someterse al tratamiento de estimulación ovárica para almacenar de 8 a 10 óvulos por tiempo indefinido para preservar la salud reproductiva de la mujer.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Alzhéimer; el caso Utermohlen y sus retratos

William Utermohlen nació el 4 de diciembre de 1933 en South Philadelphia (USA) en una familia de origen alemán. Estudió desde 1951 a 1957 en la Pennsylvania Academy of the Fine Arts, una de las academias de arte más prestigiosas de Estados Unidos, y más tarde en la Ruskin School of Drawing and Fine Art de Oxford, en Inglaterra. Desde muy joven mostró una clara tendencia por el arte. 
Le encantaba pintar, especialmente personas y es en el Reino Unido donde desde 1957 desarrolla su obra pictórica. A lo largo de su carrera abordó diferentes temáticas y estilos, y realizó numerosas exposiciones de pintura a lo largo de Europa y Estados Unidos.
En 1995, con 61 años de edad, es remitido a la consulta del Grupo de Investigación en Demencias del Instituto de Neurología del University College de Londres para la evaluación de un posible deterioro cognitivo. Según la información ofrecida por su esposa, Patricia, los problemas de William se inician aproximadamente cuatro años antes, cuando comienza a presentar dificultades para abrocharse el cuello de la camisa. Su esposa describe además problemas en el manejo del dinero, problemas de memoria y pérdida de habilidades para la escritura. 
A William se le ve triste, deprimido y ausente, y no presta atención a lo que le rodea y en la evaluación que se le realiza se constata un deterioro moderado en múltiples áreas relacionadas con su funcionamiento cognitivo, y la resonancia magnética revela una atrofia cerebral generalizada. 
A William Utermohlen le fue diagnosticada una probable enfermedad de Alzheimer con 65 años de edad y en evaluaciones posteriores realizadas reflejaron un mayor deterioro progresivo de su funcionamiento cognitivo y una atrofia generalizada en su cerebro.
Diversos medios, tanto científicos, como la revista británica The Lancet (que publica su caso) o la estadounidense Neurology, como periodísticos, como The New York Times o la BBC, entre otros, han prestado atención al caso de William Utermohlen en particular, así como a la relación entre arte y demencia en general. 
Entienden que la producción artística durante la enfermedad puede revelar aspectos interesantes tanto de la propia dolencia como de la experiencia personal de lo que es “vivir”, en el caso de William, con la enfermedad de Alzheimer. 
En el caso que nos ocupa existen otros elementos esenciales, como son, por una parte, el hecho de que su mujer, Patricia, sea historiadora de arte y cuidadora de su marido, porque a través de ella ha llegado un amplio material relacionado tanto con su actividad artística como con la evolución de su enfermedad, y por otra parte, el hecho de que aceptaran que se estudiara el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer desde un punto de vista interdisciplinar, incluyendo, y ésta es la novedad, los trabajos artísticos que producía durante el desarrollo de la misma.
Desde el momento del diagnóstico, la mayor parte de la producción artística de William Utermohlen se centra en la realización de autorretratos, género ”que ya había cultivado a lo largo de su carrera y que supone un esfuerzo de observación personal y a través de los mismos (realizados entre 1995 y el año 2000) se puede hacer un “seguimiento” de la evolución de su enfermedad, analizando los cambios en su pintura, se puede intentar conocer y comprender cómo fue la vivencia de su enfermedad. 
Un autorretrato realizado en 1967 puede servir de base para el reconocimiento de sus habilidades artísticas, de su precisión, expresión de emociones, originalidad… y, en definitiva, de la calidad de su trabajo creativo antes de su enfermedad.
El análisis de los cambios que se aprecian (algunos dirían “errores”) en la pintura de William Utermohlen a lo largo de su enfermedad es muy complejo, y seguramente aventurado y quizá poco riguroso qué se debe a una decisión propia del artista, y qué o cuánto daña la enfermedad en su cerebro, es difícil de ponderar teniendo en cuenta y con apoyo de la información publicada sobre su caso, se puede hacer una primera aproximación si se presta atención a la serie de autorretratos, se observa un cambio rápido y generalizado en sus habilidades artísticas, indicativo del proceso neurodegenerativo e inexorable que William Utermohlen padece. 
William, en éstos cinco años, va perdiendo paulatinamente la capacidad de representación espacial, las relaciones entre rasgos y objetos, entre proporción y perspectiva ya que se simplifica e incluso desaparece el fondo de los cuadros. 
El color desaparece, como si de una metáfora de la enfermedad se tratara, pasa de vivir y expresar la vida en color, a existir y comunicarla en blanco y negro y el manejo del pincel se vuelve más burdo, más tosco y, al final, produce líneas hechas con un lápiz.
Un año de desarrollo de la enfermedad separa cada uno de los cuadros. Un año donde el declive de sus habilidades visuo-espaciales, visuo-perceptivas y visuo-constructivas es cada vez más evidente. 
En el cuadro pintado en 1997 se pueden apreciar los primeros signos de dificultad en la representación de los rasgos de la cara, tanto de su estructura como de la relación entre los mismos ya que pinta de manera más burda, y tanto su memoria como su motivación, atención y reconocimiento visual están ya alterados, y por eso su pintura resulta más tosca y menos elegante. 
Al año siguiente, en 1998, cuando William tiene 65 años, éstos cambios son más pronunciados y existe una clara alteración del sentido de la proporción en los ojos especialmente, y el fondo del cuadro, el contexto del mismo, ha desaparecido.
En 1999, el deterioro de sus habilidades constructivas es más evidente, los rasgos faciales aparecen juntos, borrosos y extrañamente (des)conectados. Un año más tarde, en 2000, William ya había abandonado la pintura al óleo y trabajaba con lápices. 
En éste autorretrato, sólo los principales rasgos de la cara son reconocibles y la división de la misma está formada por una continuación de la mandíbula, que casi se pliega sobre sí misma y es dónde la enfermedad de Alzheimer hace desaparecer “el rostro de William”, que se pierde entre las neuronas dañadas.
¿Cómo habrá sido la experiencia de la enfermedad para William Utermohlen durante éstos cinco años? ¿Podemos imaginarla a través de sus autorretratos? 
Según el testimonio de su mujer y cuidadora (e historiadora del arte) y del análisis que otros críticos y especialistas han formulado sobre su obra, es casi seguro, como diría Laín Entralgo, que William sintió amenazada su integridad física y psicológica, amenazada por la soledad, incomunicación, invalidez, pérdida de su yo, proximidad de la nada, y que ya en el primer autorretrato de 1996 se puede observar una mirada dura, posiblemente enojada, indignada.
Un hombre que vé cómo su mundo se contrae, se hace más pequeño, se limita, se reduce y nos mira e interroga desde detrás de los barrotes de esa cárcel, que es la enfermedad de Alzheimer nos muestra que la mirada de William tiene todavía fuerza, aunque también se aprecia desasosiego y posiblemente miedo. Miedo que acompaña siempre a la enfermedad, y sobre el buen seguro, como sobre otras emociones, nunca jamás le preguntaron ese miedo, que es hermano del sufrimiento y la desesperación.
En 1997, su rostro refleja una mirada perdida, extraviada, perpleja, extrañada. Incapaz de encontrarse a sí mismo dentro de sí mismo, su vida es un encuentro constante con lo desconocido, donde no puede expresar la naturaleza de su terrible experiencia. 
Si comparamos este autorretrato con el del año anterior, se puede apreciar que su rostro ha perdido vigor en la medida que los rasgos van suavizándose y la mirada perdiendo vivacidad, es que William va invisibilizándose y con él se pierden sus deseos, necesidades y expectativas. 
Casi tres años después del diagnóstico, en 1998, su pintura no es tan refinada y precisa, aunque a pesar de eso el cuadro transmite intensamente la tristeza, ansiedad, resignación y debilidad que emanan de su rostro. Sin embargo, en los dos últimos autorretratos (1999 y 2000), hechos casi cinco años después del diagnóstico, los rostros aparecen a la vez casi borrados, demolidos, desestructurados y como decía su esposa, “es como si William hubiera asimilado su destino en su pintura: subsistir mientras desaparece”.
Como sucede en los cuadros de William Utermohlen, la enfermedad de Alzéhimer  decolora y desfigura a la persona que la padece y éste es un proceso que deshace en la medida que su cerebro va muriendo, lo fragmenta y destroza.
El día 21 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Enfermedad de Alzhéimer y el caso de William  Utermohlen puede servir para comprender a ésta enfermedad, así como entender el sufrimiento de los que la padecen como así de las personas que lo acompañan en su atención.
La investigación trabaja en silencio para mejorar la vida de los que la sufren para detener su avance con una próxima vacuna en busca de una curación, y que también pueda detectarse con anticipación mediante una imágen de tomografía computada del cerebro, y (la empresa Philips está elaborando un tomógrafo para ésta enfermedad).
Es necesario que la sociedad tome conciencia ante el trato de éstas personas y se solidarice con ellas y dejando de lado, como dice Albert Jovell, la “soberbia del sano”, debemos cortar los barrotes que encierran la figura de William Utermohlen en el cuadro que pinta en 1996, ya que son éstos barrotes verdes, que encierran a William en su enfermedad, los que significan tanto las barreras que la enfermedad conlleva como las de la sociedad y sus ciudadanos en poner a las personas que sufren demencia y a sus cuidadores. 
William Utermohlen es, además de todo lo anterior, un notable testimonio de la capacidad humana y creativa que tienen las personas que sufren demencia para ser recordado.
por JAVIER YANGUAS/El País(21-9-12)
Javier Yanguas es director de I+D de la Fundación INGEMA-Instituto Gerontológico Matía